martes, 19 de mayo de 2009


Hoy te traemos una lámpara muy simpática. Es más bien una veladora que tiene la forma de una mariquita. de tu hogar. Es fácil de realizar, y lo podrás pintar como más te guste para que vaya a tono con la

Materiales:

Un globo
Papel Mache
Papel de diario
Cola blanca y agua
Pinturas acrílicas.
Cúter
Instalación eléctrica
Barniz

Paso a paso:

Lo primero que debes hacer es inflar el globo del tamaño que deseas que tenga tu lampara. Con el globo inflado debes comenzar a hacer una cartapesta. Para esto debes diluir la cola blanca con un poco de agua en un recipiente, y humedecer tiras de papel de diario en la mezcla. Debes cubrir la mitad del globo. Si lo deseas, puedes cubrir todo el globo y luego cortarlo por la mitad.

Realiza dos manos de cartapesta y deja que seque por completo. Luego, deberás colocar una capa de papel maché. No tiene que ser muy gruesa, pero ten la precaución de que quede lisa y prolija. Espera que seque la pasta, y si lo deseas puedes lijar la pieza para que quede mejor. Cuando este seco, pincha el globo y retiralo.

Recorta la base para que quede bien pareja. Con una tapa plástica marca círculos en la superficie y recortalos. Estos agujeros simularan las manchas negras de las mariquitas. Para la cabeza, haz una bola de Papel Mache Si lo deseas puedes hacer una bola de papel de diario y cubrirla con Papel Mache para que seque más rápido.

Cuando este seca la cabeza puedes pegarla al cuerpo con cola blanca. Con las pinturas acrílicas pinta la el cuerpo y la cabeza, y decora con los detalles que más te gusten. Incluso puedes hacerle unas antenitas con alambre. Por último, deja secar la pintura y barniza la pieza para protejerla.

Ya sólo quedará realizar una simple instalación. Será necesario un cable de corriente eléctrica con un enchufe a un lado y al otro una bombilla y su casquillo, para poder instalarlo en el interior de la mariquita e iluminar cualquier rincón. Si lo deseas se puede añadir también un interruptor de encendido.


Aqui teniu dibuixos de 2 caballets per a que els pugueu pintar.

A continuació us deixo un conte molt bonic, segur que us agrada

El caballito triste

Hace muchos, muchos pero que muchos años, vivía una niña en un pueblecito muy pequeño donde apenas había tiendas. Siempre había soñado con tener un caballito balancín. Un día su papá fue a la ciudad y le compró el caballito para su cumpleaños.Menuda alegría que se llevó su hija cuando lo vió. Lo colocó junto a la ventana para poder cabalgar viendo el paisaje. Pero pasaron unas semanas y la niña se cansó del caballito y lo arrinconó. El caballito ya no podia ver el paisaje y nadie jugaba con él. Cada día que pasaba esta más triste. Un día un amiguito de la ñina estuvo comiendo en su casa y vió el caballito. - Me dejas jugar con el - preguntó el niño. Bueno, como quieras, a mi ya no me gusta. El niño montó en el caballo, pero éste no se balanceaba. Por más que el niño se movía el caballito estaba quieto. Muy asustado el niño salió en busca de su amiga. La niña, creyendo que era una broma entró y pudo comprobar que ya no podía cabalgar en su caballito. Revisando el caballito, vió que en su cara había unas lagrimitas. El caballito estaba triste pues nadie le hacía caso. La niña comprendió a su caballito, y se lo regaló a su amigo que eran muchos hermanos. Así el caballito nunca más estuvo abandonado y siempre jugaban con el. Y además de ser muy feliz, hizo felices a todos los niños de la casa.

(Consejo: Algunas veces lo juguetes que abandonamos, hacen felices a otros niños. Compártelos.)